Buenos Aires con presupuesto real: cómo viajar bien sin que el tipo de cambio te confunda
Buenos Aires es una de las ciudades más baratas del mundo para los turistas que entienden cómo funciona su economía. Presupuesto real, barrios que valen la pena, y lo que hay que saber del tipo de cambio antes de llegar.
Buenos Aires es barata si sabés cómo funciona
Buenos Aires tiene una de las economías más complicadas del mundo para quien llega de afuera. El país ha tenido inflación alta, devaluaciones sucesivas y tipos de cambio múltiples que cambian en el tiempo. Para el turista que viene de afuera, toda esa complejidad se traduce en una conclusión sorprendentemente simple: Buenos Aires puede ser extraordinariamente barata si cambiás dólares o euros al tipo de cambio oficial a través del sistema bancario.
No voy a entrar en el detalle de mercados alternativos porque las reglas cambian constantemente y lo que era válido hace seis meses puede no serlo hoy. Lo que sí es consistente: a tipo de cambio vigente al momento de la visita, los precios en Argentina para turistas extranjeros son sustancialmente menores que en cualquier capital latinoamericana comparable. Un bife de chorizo en uno de los mejores restaurantes de Palermo puede costar el equivalente a 15 o 18 dólares.
Los vuelos a Buenos Aires
El Aeropuerto Internacional Ministro Pistarini (Ezeiza), conocido como Ezeiza, está a 35 kilómetros del centro de la ciudad. Hay vuelos directos desde Lima, Bogotá, Ciudad de México, Santiago, São Paulo y otras ciudades de la región. Los vuelos a Buenos Aires desde España, Italia y el resto de Europa también son frecuentes debido a la importante comunidad de descendientes europeos en Argentina.
El traslado desde Ezeiza al centro: el bus Tienda León es la opción más confiable para turistas, con trayecto directo al microcentro. El remís (taxi con precio fijo) es otra opción segura que se contrata en los counters oficiales dentro del aeropuerto. Evitá los taxistas que abordan pasajeros en la zona de llegadas antes de los counters oficiales.
El Aeroparque Jorge Newbery, mucho más cercano al centro (está en Palermo), atiende los vuelos domésticos y algunos vuelos de países limítrofes como Chile, Uruguay y Brasil.
Los barrios de Buenos Aires
Palermo es el barrio más grande y más turístico de la ciudad. Tiene tres sub-zonas con personalidades distintas: Palermo Soho (bares, restaurantes, boutiques de diseñadores independientes), Palermo Hollywood (productoras, restaurantes en ex-casas bajas), y Palermo Chico (embajadas, casas antiguas, el Museo de Arte Latinoamericano MALBA). La mayoría de los viajeros que vienen por primera vez se hospedan en Palermo porque tiene la mayor oferta de alojamiento, restaurantes y vida nocturna.
San Telmo es el barrio más antiguo de Buenos Aires, con adoquines, casas de principios del siglo XIX y el mercado más famoso de la ciudad. El domingo es el día de San Telmo: el Mercado de San Telmo se desborda hacia las calles con artesanos, anticuarios y músicos de tango. Es una de las mejores cosas gratuitas que podés hacer en la ciudad.
La Boca es el barrio del puerto, históricamente habitado por inmigrantes italianos, con las famosas casas de chapa pintadas de colores del Caminito. Es el barrio más fotografiado y también el que requiere más cuidado al alejarse de la zona turística principal. El estadio de Boca Juniors —La Bombonera— está aquí.
Recoleta tiene la arquitectura más europea de Buenos Aires, la Avenida Alvear con sus mansiones beaux-arts y el Cementerio de la Recoleta: uno de los cementerios más famosos del mundo, donde está enterrada Evita Perón y donde las tumbas son mausoleos de mármol que compiten en elaboración con las casas de los vivos.
Belgrano es el barrio chino de Buenos Aires, funcional y sin pretensiones turísticas: supermercados chinos, restaurantes de dim sum y un mercado de pulgas de fin de semana.
Transporte en Buenos Aires
La red de subtes (metro) tiene seis líneas y cubre los barrios principales. Es eficiente pero no cubre toda la ciudad. El sistema de buses —el colectivo— complementa al subte con más de cien líneas que llegan a todos los rincones de la ciudad metropolitana. La aplicación Moovit calcula exactamente qué línea tomar para cada destino.
Para moverse entre el microcentro y Palermo, el subte línea D es la más directa. Para San Telmo desde el centro, el subte línea C. La tarifa de ambos se paga con la tarjeta SUBE, que se compra en los kioskos por unos pocos pesos.
El asado, la milanesa y lo que nadie menciona
La gastronomía porteña está construida sobre la carne. El asado argentino —el ritual social de parrilla que puede durar tres o cuatro horas— es la experiencia cultural más importante de Argentina. Las parrillas de buenos Aires van desde los comedores barriales con precios de barrio hasta los restaurantes de diseño con listas de espera de semanas.
La milanesa es la herencia italiana: carne empanada y frita que en Argentina alcanza un nivel de perfección que no existe en ningún otro lugar del mundo. La milanesa napolitana —con salsa de tomate, jamón y queso gratinado— es la versión local más elaborada.
Los helados de Buenos Aires son de escuela italiana: cremosos, densos y con sabores que no existen en el resto del continente. La heladería Freddo y la heladería Persicco son instituciones con sucursales en todos los barrios. El alfajor de dulce de leche es el snack de viaje obligatorio para llevar a casa.
Cultura y noche porteña
Buenos Aires tiene una escena cultural gratuita o casi gratuita que pocas ciudades del mundo pueden igualar. El Teatro Colón —uno de los cinco mejores teatros de ópera del mundo— tiene funciones accesibles y visitas guiadas. El MALBA tiene uno de los mejores acervos de arte latinoamericano contemporáneo del continente. La oferta de cine independiente, teatro alternativo, jazz y milongas es inagotable.
El tango en Buenos Aires es tanto cultura como espectáculo. Las milongas son los salones donde la gente va a bailar: algunas son abiertas a principiantes, otras son para bailarines avanzados. Los shows de tango en los restaurantes son más turísticos pero tienen producción de calidad. Ver tango en una milonga de barrio cuesta unos pocos pesos; los shows en los grandes teatros cuestan entre 50 y 100 dólares.
Cuándo ir y presupuesto real
Los mejores meses para visitar Buenos Aires son la primavera (septiembre a noviembre) y el otoño (marzo a mayo). El verano porteño (diciembre a febrero) es caluroso y húmedo, aunque la ciudad no se detiene. El invierno (junio a agosto) tiene temperaturas que bajan a los 5 o 7 grados centígrados en las noches más frías.
Presupuesto diario para siete días en Buenos Aires con hospedaje en hotel de precio medio en Palermo: entre 40 y 70 dólares al día por persona. Esto incluye alojamiento, comidas en restaurantes de precio medio y actividades culturales. Buenos Aires es uno de los pocos destinos donde comer bien en un restaurante con vino cuesta lo que en otra ciudad latinoamericana costaría una comida rápida.
Para combinar Buenos Aires con Mendoza (vinos), Bariloche (Patagonia) o Iguazú (cataratas), los paquetes de viaje por Argentina que incluyen los vuelos internos suelen salir más económicos que comprar cada tramo por separado.
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