Tulum sin filtro: lo que nadie te dice antes de reservar
Tulum es hermoso y caro e incómodo y mágico. Acabo de volver y aquí está la versión sin editar: ruinas, cenotes, Sian Ka'an, el problema del sargazo y por qué igual vale la pena.
Tulum no te va a decepcionar de la manera que te advirtieron
Hay dos tipos de personas que viajan a Tulum: los que van con expectativas construidas por Instagram y los que van convencidos de que el lugar es una trampa para turistas sobrepreciada. Los dos tienen razón en parte y los dos se van a llevar sorpresas.
Acabo de pasar cinco días en el corredor entre Playa del Carmen y Tulum, con dos noches en el pueblo de Tulum y el resto dividido entre la zona de playas y la Reserva de la Biosfera de Sian Ka'an. Aquí está lo que me encontré sin el filtro de ninguna agencia de turismo.
El problema con las expectativas
Tulum zona hotelera —la franja de hoteles boutique sobre la playa— es tan fotogénica como dicen las fotos. Palmeras, arena blanca, agua turquesa, cabañas de palapa sobre la arena, restaurantes con vista al mar. Es real. Es genuinamente hermoso.
También es verdad que algunas playas de la zona hotelera de Tulum tienen sargazo en temporadas altas, especialmente de julio a octubre. Los hoteles pequeños no tienen la maquinaria para limpiar tanto como los grandes resorts de Cancún. Lo que encuentras es lo que hay.
Y es verdad que los precios son completamente desproporcionados. Una cabaña de palapa sin aire acondicionado en la zona de playa puede costar más que un cuarto de hotel de cuatro estrellas en cualquier otra ciudad de México. El desayuno en los restaurantes frente al mar cuesta entre 300 y 600 pesos por persona. El mezcal artesanal que te sirven en vaso de barro cuesta lo mismo que una cena completa en el mercado de Tulum pueblo.
Tulum pueblo, a unos tres kilómetros de la zona de playas, tiene precios de vida real. Taquerías, fondas, supermercados. Si combinas noches en la zona de playa con comidas en el pueblo, el presupuesto se equilibra considerablemente.
Las ruinas: ven temprano o no vayas
Las ruinas mayas de Tulum son las únicas del mundo con vista directa al Caribe y eso las hace visualmente únicas. Son también relativamente pequeñas comparadas con Chichén Itzá o Palenque, y reciben miles de visitantes diarios en temporada alta.
La única forma de disfrutarlas es llegar cuando abren, a las 8am. A las 9:30 ya empieza a estar lleno. A las 11am no puedes sacar una foto sin que haya veinte personas en el encuadre y el calor es insoportable.
Temprano, con luz suave y poca gente, las ruinas de Tulum son extraordinarias. El Castillo, el templo principal, está en la cima del acantilado. Desde arriba se ve la playa de abajo, el mar en tonos verdes y azules, la barrera coralina. Es uno de esos paisajes donde te quedas quieto un momento porque se siente raro tener tanto ante los ojos.
La playa dentro del recinto arqueológico es accesible con el boleto de entrada. Pocas personas la conocen. Es pequeña, con agua muy clara y sin vendedores. Probablemente la mejor playa que tendrás en Tulum.
Cenotes: los que valen y los que no
Los cenotes de la Riviera Maya son la experiencia definitoria del viaje para muchos turistas y son genuinamente extraordinarios. El problema es que los más famosos —Dos Ojos, Gran Cenote, Cenote Azul— tienen colas de espera, mucha gente dentro y precio de entrada que ha subido considerablemente en los últimos años.
El Gran Cenote sigue siendo el mejor punto de snorkel de la zona y vale el precio y la espera: las estalactitas bajo el agua, los peces, la luz que entra por las aberturas del techo. Ven antes de las 10am.
Los cenotes menos conocidos en las carreteras secundarias entre Tulum y Felipe Carrillo Puerto tienen precios menores, menos turistas y a veces paisajes igualmente impresionantes. El problema es que necesitas movilidad propia para llegar. Alquilar un auto en la zona es la diferencia entre poder explorar y estar limitado a los circuitos de tour.
Las bicicletas también funcionan para los cenotes más cercanos al pueblo de Tulum —hay varios a menos de 10 kilómetros de distancia—, especialmente en la mañana antes de que el calor sea agresivo.
Sian Ka'an: la razón para quedarse más días
La Reserva de la Biosfera de Sian Ka'an es lo que más me inesperado resultó en el viaje. Muchos turistas de Tulum no saben que existe o la ignoran porque suena a algo difícil de organizar. Es un error.
Sian Ka'an es una reserva de 650,000 hectáreas al sur de Tulum con manglares, cenotes, lagunas conectadas al mar, arrecifes de coral y fauna que incluye jaguares, tapires y cientos de especies de aves. No ves jaguares —son animales nocturnos y esquivos— pero sí ves flamencos, cocodrilos, manatíes en temporada y la sensación de estar en un ecosistema que funciona sin interferencia humana.
La entrada a Sian Ka'an requiere contratar una lancha con guía en el pueblo pesquero de Punta Allen, a unos 60 kilómetros al sur de Tulum por una carretera de terracería. El recorrido típico tarda unas cuatro horas. El precio ronda los 80 a 100 dólares por persona.
La carretera a Punta Allen es de las más hermosas y difíciles que he manejado: 60 kilómetros de baches, arena suelta y vistas al mar de un lado y laguna del otro. Necesitas un carro con guardia alta o una camioneta. Los días de lluvia puede estar intransitable. Pero lo que encuentras al final —el pueblito pesquero sin electricidad de red, los pelícanos sobre los mangles, el agua verde de la laguna interior— es exactamente el tipo de lugar que justifica cualquier incomodidad.
Playa del Carmen: la alternativa más práctica
Playa del Carmen, a 45 minutos al norte de Tulum, tiene los cenotes y las playas del Caribe a la misma distancia pero con infraestructura turística más desarrollada, más opciones de alojamiento en todos los rangos de precio y el centro de la Quinta Avenida, la calle peatonal más animada de toda la Riviera Maya.
Para quienes viajan en familia o con presupuesto más ajustado, Playa del Carmen es una base más práctica que Tulum. Desde ahí puedes hacer day trips a las ruinas, a Cozumel en ferry y a los cenotes más famosos sin pagar los precios de hospedaje de la zona hotelera de Tulum.
Los vuelos desde la mayoría de ciudades latinoamericanas llegan al Aeropuerto de Cancún (CUN), que está a una hora de Playa del Carmen y a 90 minutos de Tulum. El Aeropuerto de Tulum (TQO), que abrió en 2024, todavía tiene pocas rutas directas internacionales pero está creciendo.
Cómo moverse entre Cancún, Playa del Carmen y Tulum
El ADO —el servicio de buses de primera clase de México— conecta Cancún-Playa del Carmen-Tulum con frecuencia cada 30 minutos. Es cómodo, puntual y cuesta unos 12 dólares el trayecto Cancún-Tulum. Perfectamente aceptable para llegar y salir.
El problema es la movilidad dentro de Tulum y hacia los cenotes y Sian Ka'an. Para eso, un carro o una moto son prácticamente indispensables. Las bicicletas funcionan para distancias cortas pero el calor de mediodía las hace heroicas más que placenteras.
Para viajeros que quieren combinar Cancún con Playa del Carmen y Tulum en un solo viaje, los paquetes de viaje a la Riviera Maya suelen incluir las tres zonas y hacen la logística considerablemente más simple.
Lo que me llevé
Una fotografía de las ruinas de Tulum desde la playa de abajo, con el Castillo recortado contra un cielo que no necesitaba edición. La conciencia de que Sian Ka'an es el destino que los turistas de Cancún no saben que se están perdiendo. Y la certeza de que Tulum, con todos sus precios inflados y su Instagram-ización, sigue siendo un lugar que te deja algo que no puedes comprar en ningún mercado boutique de la Quinta Avenida.
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